Los 8 pasos clave al traducir artículos científicos
- Clare Murray
- hace 7 días
- 5 Min. de lectura
Traducir artículos científicos no consiste únicamente en pasar un texto de un idioma a otro. Implica comprender el contexto académico, respetar convenciones disciplinarias y garantizar que el artículo mantenga la misma solidez en el idioma de destino que en el original.
Si es investigador o forma parte de un grupo de investigación, estos son los ocho pasos clave para traducir artículos científicos con rigor, claridad y coherencia, especialmente cuando se publican en inglés, independientemente de la disciplina.

Comprender el propósito y alcance de la traducción científica
El primer paso, y uno de los más importantes, es entender para qué y en qué contexto se va a utilizar el artículo.
No es lo mismo preparar un manuscrito pensado para una revista académica internacional que trabajar un texto destinado a un contexto editorial distinto, con criterios, extensión y expectativas específicas. Del mismo modo el enfoque cambia cuando se trata de un trabajo individual frente a un artículo desarrollado de forma colaborativa dentro de un grupo de investigación.
En este punto entran en juego cuestiones muy concretas:
La revista del destino y sus criterios editoriales.
La disciplina académica y sus convenciones propias.
El contexto de lectura y evaluación del artículo.
Definir bien este marco desde el principio permite que la traducción científica tenga un rumbo claro y evita correcciones innecesarias en fases posteriores.
Análisis del texto: terminología y estilo del artículo original
Antes de traducir una sola frase, es imprescindible leer el texto con una mirada analítica. Este paso es lo que marca la diferencia entre una traducción correcta y una traducción verdaderamente académica y publicable.
Durante este análisis se presta atención a:
los conceptos clave y la terminología especializada.
el estilo discursivo del artículo.
la forma en que se construye el argumento.
En cualquier disciplina, el lenguaje articula marcos teóricos, posicionamientos metodológicos y matices conceptuales. Por eso, una traducción científica rigurosa exige identificar cómo se usan los términos y cómo se desarrolla el discurso académico, independientemente de la disciplina.
Documentación y búsqueda terminológica especializada
Traducir textos científicos exige una documentación rigurosa. No basta con conocer la lengua de destino, sino que también es imprescindible comprobar cómo se utilizan los conceptos en la literatura académica del área correspondiente.
En esta fase se recurre habitualmente a:
artículos publicados en revistas internacionales especializadas en el ámbito del estudio.
glosarios académicos y bases terminológicas especializadas.
uso real de la terminología en la literatura científica reciente.
Este trabajo de documentación permite tomar decisiones terminológicas fundamentadas y evitar traducciones literales que, si bien son correctas desde el punto de vista lingüístico, no resultan naturales en el contexto académico.
Cómo adaptar correctamente textos científicos entre idiomas
En la práctica, adaptar un artículo científico del español al inglés implica:
ajustar la sintaxis para que el texto fluya de forma natural.
reformular estructuras que, si bien resultan adecuadas en el idioma de origen, no funcionan del mismo modo en la lengua meta.
respetar las convenciones de estilo propias del ámbito académico en el que se inscribe el artículo.
Este trabajo de adaptación asegura que el artículo sea leído y comprendido como un texto académico sólido en su nuevo contexto lingüístico.
Gestión de la coherencia terminológica en la traducción
Uno de los errores más frecuentes al traducir artículos científicos es la inconsistencia terminológica, que puede confundir al lector y restar credibilidad al artículo.
Para mantener la coherencia a lo largo del texto, se aplican varias estrategias practicas:
Elaborar listas de términos clave antes de iniciar la traducción.
Tomar decisiones terminológicas consensuadas con el autor o el equipo de investigación.
Revisar sistemáticamente el uso de conceptos a lo largo del artículo para asegurar uniformidad.
Además de mejorar la claridad y la precisión del texto, este enfoque permite anticiparse a las dudas de los revisores y facilita la colaboración cuando en la redacción del manuscrito participan varios investigadores. La coherencia terminológica no es solo un detalle técnico, sino un indicador de rigor académico y de cuidado profesional en la presentación del trabajo.
Verificación final de la coherencia terminológica en traducciones
La coherencia terminológica es uno de los aspectos más valorados por los revisores académicos y, a la vez, uno de los errores más frecuentes cuando no se sigue un proceso de traducción profesional.
Durante la traducción de textos científicos, un mismo concepto puede aparecer en contextos distintos dentro del texto, por lo que es necesario asegurarse de que su traducción sea adecuada y coherente en cada caso. Por eso, es fundamental:
traducir cada término de manera uniforme y ajustar su matiz al contexto cuando sea necesario.
evitar sinónimos que puedan generar ambigüedad o confusión.
garantizar que los conceptos se mantengan coherentes con el marco teórico del artículo.
Este control es especialmente importante en trabajos colaborativos y en proyectos más amplios, en los que varios autores contribuyen al mismo manuscrito y cada término debe conservar su precisión y consistencia.
Revisión final: control de calidad en traducción de textos científicos
La revisión final no es un simple trámite. Es el momento de verificar que el texto se lee con naturalidad y funciona como un artículo académico en el idioma de destino.
En esta fase se revisan los siguientes aspectos:
Claridad y cohesión del argumento.
Fluidez del estilo académico.
Adecuación a las convenciones de la revista.
El objetivo es que el lector no perciba el texto como una traducción, sino como un artículo plenamente integrado en su contexto académico.
Comunicación y acompañamiento durante todo el proceso
A menudo se olvida el factor humano en la traducción científica. Más allá de los aspectos técnicos, la traducción científica es un trabajo de colaboración. Trabajar con un traductor especializado y profesional implica:
comunicación directa con el investigador o el equipo de investigación.
resolución conjunta de dudas conceptuales.
comprensión de los tiempos y presiones del entorno universitario.
Cuento con una amplia experiencia en diversos ámbitos de investigación y ofrezco un servicio cercano, riguroso y personalizado. Este enfoque no solo garantiza la calidad del resultado final, sino que también permite establecer relaciones personales duraderas, basadas en confianza y comprensión mutua.
Conclusión: traducir artículos científicos con una visión integral
La traducción de textos científicos es un proceso complejo que combina conocimientos disciplinares, rigor lingüístico y habilidades interpersonales. Contar con un traductor profesional y especializado marca la diferencia.
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Si está preparando un manuscrito para su publicación en inglés en una revista internacional y busca una traducción científica rigurosa, coherente y adaptada a su disciplina, no dude en ponerse en contacto conmigo. Trabajo directamente con investigadores y grupos de investigación, a quienes ofrezco un servicio personalizado y orientado a la calidad académica.




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